El equipo investigador del organismo internacional dice tener "pruebas convincentes" del acto, ocurrido el viernes de la semana pasada.
"La investigación de la misión de Naciones Unidas en Afganistán recabó pruebas convincentes, fundadas en especial en testimonios, sobre la muerte de 90 civiles, entre éstos 60 niños, 15 mujeres y 15 hombres", indicó en un comunicado Kai Eide, representante especial del secretario general de la ONU.
La coalición internacional liderada por Estados Unidos reconoció el martes, por primera vez, que cinco civiles -dos mujeres y tres niños- murieron en ese bombardeo.
"Los habitantes están en condiciones de confirmar la cantidad de víctimas, incluyendo su identidad, edad y sexo. Otros 15 pobladores resultaron heridos", añadió, al presentar sus "sinceras condolencias" a las familias de las víctimas.
Ese balance coincide con el de la comisión investigadora que ordenó formar el presidente afgano, Hamid Karzai, luego de un bombardeo el viernes cerca del pueblo de Azizabad, donde los insurgentes son muy numerosos, a unos 130 kilómetros de Herat, la gran ciudad del oeste del país.
El gobierno afgano anunció el lunes que quiere renegociar los términos de la presencia de fuerzas internacionales en Afganistán, tras una serie de sangrientos bombardeos.
"Es la mayor preocupación de las Naciones Unidos. He repetido constantemente que la seguridad de los civiles debe ser la prioridad durante la planificación y ejecución de operaciones militares", insistió Eide, recordando que episodios como el del viernes "destruyen la confianza del pueblo afgano".
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