Antes del 21 de Julio de 2001 la familia Jara Rugeles no imaginaba que el flagelo del secuestro tocaría su hogar, Alan Jara Urzola, era una de las personas más importantes en el Meta, debido a su posición política. En su hoja de vida da cuenta de los grandes cargos que ha tenido en este departamento, además de los estudios obtenidos tanto en universidades de su país como en Rusia, en la universidad de Ucrania donde hizo un Máster en ciencias de la construcción, y su titulo fue otorgado en la universidad de los Andes, uno de los tantos cargos desempeñados por este hombre fue el de, Secretario de planeación y valorización, Alcalde de Villavicencio, Gobernador del Meta, Diputado, aspiró a la cámara de comercio, y estaba aspirando al senado cuando fue secuestrado.
Él es una persona muy cariñosa, dedicada a su hogar, sabia diferenciar el tiempo entre trabajo y familia, algo que lo considera sagrado, la luz de sus ojos es el pequeño Alan Felipe, un niño de tan sólo siete años, en ese entonces, a quien los grupos armados le arrebataron su padre, negándole la oportunidad de compartir tantas cosas como cualquier niño de su edad lo podría hacer, ese día el ex gobernador se levanto muy temprano, algo que siempre hacía, se subió a un vehículo de la ONU y se dirigió al municipio de Lejanías, ubicado a 5 horas de la ciudad de Villavicencio en el departamento del Meta. Había sido invitado a la inauguración del Puente de la Reconciliación por el director del programa del PNUD durante este año, lo que nunca se imaginaron fue que en su trayecto las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo privarían de su libertad, apartándolo de sus seres queridos, y sin saber por cuanto tiempo, este grupo al margen de la ley los interceptaron de regreso a su casa, fueron sacados a la fuerza del vehículo, en ese momento hubo un forcejeo entre la guerrilla y el señor franklin director del PNUD, Alan decide bajarse del vehículo para evitar que esto llegara a terminar en tragedia y es así como proceden a llevárselo.
Alrededor de las tres de la tarde, después de un día de campo familiar, la señora Rugeles Flórez de Jara, pensaba que su esposo estaría por regresar y quería estar en casa para recibirlo, además su hijo tenía que terminar algunos de sus trabajos escolares y esperaba que su padre llegara para que se los revisara antes de ser guardados en su maleta de estudio. Ella observó a periodistas a las afueras de la ciudad pero nunca pensó que esta vez se tratará de su familia, al acercarse a uno de ellos le pregunto ¿qué pasa?, él, dijo que se trataba de Alan, lo único que ella hizo fue llevar su hijo a casa y salió a averiguar qué estaba pasando con su esposo, en medio del horror esta valiente mujer decide llevar a Alan Felipe a donde su madre, y va a reunirse con el señor Franklin, quien la estaba necesitando con urgencia para contarle lo sucedido.
Llega el momento más duro…
Después de que se le ha confirmado a la señora Rugeles de Jara el secuestro de su esposo, ella se dirige casa de su familia, donde se encuentra Alan Felipe y le cuenta lo ocurrido con su padre, él con tan solo siete años de edad ya conocía muy de cerca lo que significaba un secuestro debido que la familia de un ex alcalde de la ciudad de Villavicencio había pasado por esta misma situación, lo único que pudo preguntar entre sollozos cuanto tiempo su padre iba a estar lejos de su casa, que si iba hacer igual de largo a lo ocurrido con el esposo de Carolina y su hijo, Claudia lo único que pudo decirle fue que deseaba que no fuera tan largo, le hizo entregada de una cachucha, que ese día llevaba el ex gobernador, que fue entrega por el director del PNUD para tranquilizarlo un poco. La vida de esta familia a raíz del secuestro dio, un giro demasiado grande, debido a que todas sus actividades iban a ser totalmente diferentes de ahora en adelante, ya que todo estaba girando alrededor de la liberación de Alan Jara.
Se empieza a hacer las respectivas investigaciones sobre este hecho y se dan cuenta que se debe a un secuestro político y la solución no estaba en manos de la familia sino de terceras personas como lo el Gobierno, con esta información deciden pedir ayuda a la Comunidad Internacional para que les hiciera un acompañamiento al municipio de San Vicente del Caguan, sitio donde se estaba llevando a cabo el proceso de paz, no sólo la señora Rugeles llegó a este sitio sino también familiares de las personas que habían sido secuestradas por las FARC para que hicieran un Intercambio entre prisioneros, al no conseguir resultados, deciden buscar ayuda con el presidente, el congreso, la iglesia y como última instancia a la Comunidad Internacional, ante esta situación, esta mujer ha hecho todo lo posible para que la vida se su hijo no se paralice como paso con la de ella, y así ha sido en estos momentos, Alan Felipe sigue sus estudios de bachillerato en uno de los mejores colegios de la ciudad de Villavicencio y continua practicando su deporte favorito que es el tennis de mesa.
En su cara refleja la tristeza, cuando dice chace cuanto fue la última vez que recibió pruebas de supervivencia. Estas llegaron en enero, cuando liberaron a Consuelo Gonzales de Perdomo, ella hizo entrega de unas cartas y unas fotos y en febrero habló con el senador Jorge Eduardo Géchen Turbay, al momento de ser puesto en libertad. Además, el contó que Alan estaba vivo y que compartían el mismo campamento, pero que se encuentra un poco delicado de salud, ella lo único que anhela es que se dé un Intercambio Humanitario lo más pronto posible, para poder tener a su esposo en casa. Ella sigue luchando día tras día después de ese inolvidable 15 de julio del año 2001,
Ninguno de las familias que tienen sus seres queridos en las selvas colombianas están de acuerdo con los rescates a sangre y fuego que ha hecho las Fuerzas Militares, porque no son seguros, eso ha quedado demostrado con la muerte del gobernador Gaviria, el ex Ministro Echeverri y varios policías que fueron asesinados por las FARC. Todos conocemos la famosa operación de inteligencia que hizo el ejercito que fue denomida “Operación Jaque”, esta le dio la vuelta al mundo obteniendo muy buenos resultados que dejo en libertad a quince secuestrados entre ellos tres norteamericanos, la ex candidata a la presidencia por el partido oxigeno verde, Ingrid Betancur y varios funcionarios de las fuerzas pública, esto no fue una clase de rescate sino como ella lo llama una operación que fue muy bien planeada y es difícil que vuelva a ocurrir, así lo define esta mujer, es muy difícil que vuelva a ocurrir una liberación masiva como la ocurrida el 2 de julio del presente año.
Lo único que la señora de Jara y su hijo Alan Felipe desean es que ésta terrible pesadilla que empezó hace siete años llegue a su fin, al igual que lo anhelan muchas familias colombianas que sufren este drama, ella ha estado muy agradecida con las solidaridad que le ha brindado el pueblo metense con las diferentes marchas que se han realizado en contra del secuestro y exigiendo la liberación de este hombre, además resalta la labor que han hecho los medios al comunicar todo lo que ha sucedido con los secuestrados y como son tenidos en cuenta en varios programas radiales, esperamos que este gran hombre, esposo, padre e hijo, sea devuelto al calor de su hogar, ya que nadie debe quitarle el don más hermoso que tiene el ser humano, que es su libertad.
viernes, 7 de noviembre de 2008
UN REGRESO INCIERTO
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